Venía mi mujer conduciendo por la nacional 315, porque yo me encontraba muyecho polvo, cuando, debido al aire acondicionado del vehículo, se me empezó a levantar un fuerte malestar de garganta.
--¿Quieres que paremos, cariño,y vayamos a comprar miel?
--Sí, pero mejor vayamos a comprar miel de flores,por favor, por favor, que es mucho más sana.
Paramos en una gasolinera que tenía un aspecto estupendoy yo no podía ni moverme, el caso es que ni siquiera podía tragar saliba...En la gasolinera de marras nos encontramos con mi hermana y su marido que había ido a Ponferrada a comprar vinos del Bierzo.
--¿Gonzalo, qué te pasa?--me preguntó mi cuñado--¡Tienes más mala cara!
--Esto que me pasa no es porque el lunes me dedicara a comprar vinos blancos de Rueda y me agarrara una borrachera y ahora esté de resaca...es que me duele la garganta por el aire acondicionado del coche y hemos parado un momento en la gasolinera para comprar miel de flores...
En ese momento mi mujer me hizo una seña desde el super de la gasolinera, me acerqué a ella porque quería decirme algo:
--¿Tienes la tarjeta de crédito con la que pudimos comprar vinos de la Ribera del Duero? Vamos a usar esa porque en este sitio te dan puntos por eso...
--A mí también me gusta comprar tinto Ribera de Duero--dijo mi hermana la mayor, apoyada en el coche, que había estando oyendo de lejos la conversación--, me tenéis que decir que tarjeta de crédito es esa con la que te dan puntos...
--Yo por ahora nada de vino--comenté un poco preocupado--sólo se me antoja comprar miel de flores o comprar polen de flores, porque la verdad es que no estoy para tomar otra cosa...
En ese momento salió de la tienda mi media costilla con una bolsa de la compra en la mano.
--Me he atrevido a comprar quesos--me comentó--ya sabes lo que dice el refrán, que miel con queso sabe a beso...
--Muchas gracias--contesté--pero hoy de beber nada...ya se me pasará el dolor que tengo...
--Seguro que sí, que con la miel de flores se te pasa en dos días...y ya verás cómo para la semana que viene ya te podrás comprar rosados de Cigales sin problemas...y a disfrutar de la vida...
Mi mujer dijo que nos quedáramos un momento a echar gasolina al coche, entonces mi hermana y su marido se despidieron cortesmente porque tenían cosas que hacer. Yo me quedé un poco preocupado tocándome la garganta, pero miré al cielo y parecía que hoy también íbamos a tener un bonito día de verano y eso me puso de mejor humor. En la radio sonaba una canción de Siniestro Total, que hacía que no escuchaba quince años, lo que también contribuyó a mejorar mi estado de ánimo.





